Cuando queremos evaluar un software educativo es importante reconocer que existen criterios muy diversos que condicionarán su elección y modo de uso.
Después de revisar algunos protocolos de evaluación encontré uno que permite analizar criterios muy diversos pero que especialmente tienen en mente la intención y propósito educativo, es decir que no sólo se introduzca la tecnología por moda sino por realmente lograr un objetivo educativo concreto.
A continuación listo algunos criterios que encontré en la siguiente liga (http://www.xtec.es/~pmarques/edusoft.htm) y que nos permiten hacer una evaluación que puede ser realizada por un equipo interdisciplinario de especialistas en pedagogía, sistemas y comunicación:
Facilidad de uso e instalación: Un programa educativo no debe requerir procesos de aprendizaje previo para su uso y debe ser sencillo en su instalación, no deben aparecer problemas de incompatibilidad y debe incorporar el software suplementario necesario para su uso.
Versatilidad: Debe ser flexible, funcional, capaz de adaptarse o que esté abierto a su utilización en diferentes situaciones de aprendizaje.
Calidad audiovisual: Debe de cumplir unos criterios de calidad estética, de gráficos y sonidos, de sus elementos hipertextuales, etc. y todo ello sin unos grandes requerimentos de hardware.
Calidad de los contenidos: Rigor conceptual y científico. Lenguaje adecuado y sin elementos discrimitarorios.
Navegación: Un sistema de navegación muy intuitivo, amplio y fácil de usar; que se oriente en todo momento al usuario de dónde se encuentra y cómo puede desplazarse a otro lugar.
Originalidad: Planteamientos y técnicas originales. No debe recordar a otros programas y debe emplear técnicas avanzadas que realmente justifique su uso.
Adecuación a los usuarios: Debe tener en cuenta el nivel inicial y los progresos que desarrollen los alumnos, para lo cual necesitará un entrono programable y una base de datos amplia.
Solidez didáctica: Debe ser versátil, sólido en sus propuestas y estructura de enseñanza. Adaptado a las distintas peculiaridades de los alumnos y accesible para alumnos con distintos tipos de discapacidad.
Documentación: Todo programa debe estar acompañado de una documentación que oriente sobre su instalación, las características didácticas que posee, su utilización en el aula, los objetivos didácticos, contenidos que se trabajan, edades recomendadas, es decir, debe incorporar una guia didáctica y un manual de usuario, además de unos requistos mínimos y óptimos para su utilización, indicando cómo van a influir en su aplicación.
Esfuerzo cognitivo: Los aprendizajes que se produzcan con el software deben ser significativos y transferibles, siguiendo un enfoque pedagógico sólido y actual. Aunque yo no voy a hacer como trabajo final la evaluación del software, me parece interesante tener criterios que nos permitan evaluar incluso el software que proponemos para el plan de uso.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario